Un alérgico al polen ha destrozado su vivienda durante una brutal cadena de estornudos. Todo ha terminado cuando, en un último estertor, ha empotrado su cabeza en el salón de casa de un vecino.

 

“Abrí la ventana para airear la casa y noté una descarga de polen en mi cara. Tras un ligero cosquilleo, empecé a estornudar en una serie de convulsiones espasmódicas”, ha reconocido la víctima, cuya casa ha quedado completamente en ruinas Entre los bienes destruidos se encuentran un equipo Hi-Fi  valorado en 250.000 euros.

La primavera ha llegado con fuerza y la alergia al polen hace estragos entre sus víctimas. Una enfermedad miserable que no siempre encuentra la comprensión por parte de la sociedad. “Si piensas en esas gramínias volando a tu alrededor como en un círculo de hombres de mediana edad eyaculando sobre tu cara, entonces, siéntete como el protagonista de un bukake”, reflexiona entusiásticamente un médico alergólogo.

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