“Los tuits de Cassandra Vera son ofensivos para todos los fascistas nostálgicos del régimen franquista y eso no está bien”, ha declarado el ministro de Justicia en relación a la sentencia condenatoria de Cassandra Vera por unos tuits burlescos sobre Carrero Blanco.

 

Vivimos en una sociedad en la que está bien que el Gobierno decida qué puede decir la gente y qué no. Un hecho que el ministro de Justicia considera democratizador y progresista. “La gente puede expresar cualquier cosa, excepto aquellas que nos importan. Por ejemplo, en nuestra democracia los españoles son libres para alabar las decisiones del Gobierno pero si tienen alguna objeción o crítica, entonces es mejor que se guarden sus opiniones”.

Ante las críticas por la decisión de la Audiencia Nacional, el ministro ha aclarado: “Los amigos y familiares de tuiteros, cantantes de hardcore y titiriteros se compadecerán de su suerte. Pero quisiera señalar a los 46 millones de españoles restantes que, sin duda, estamos de acuerdo en que, lo que expresan, es una abominación”.

En un ejemplo de pedagogía institucional, el ministro ha comentado: “La libertad de expresión es un poco como los condones. La gente puede usarlos como funda de móvil, para hervir mariscos o como globos en una fiesta de cumpleaños. Pero no para tener relaciones sexuales”.

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