Una familia de Sant Cugat del Vallès (Barcelona) pierde el control del cuarto de baño tras librar batalla contra un mosquito tigre.

 

Desde que hace dos semanas el insecto entrara en su hogar, la vida de la familia Calabuig no ha vuelto a ser igual. “Recuerdo el primer encontronazo. Estaba haciendo de vientre cuando vi que venía directo hacia mí. Sufro de estreñimiento así que siempre tengo un ejemplar de La Razón en el baño. Lo usé contra él y pude salir a trompicones”.

Quien así expresa su angustia es Montserrat, líder de la resistencia. “Hemos probado de todo. Mi hijo Domenech, Mosso d´Esquadra, se roció con repelente y entró a por él con un matamoscas. En menos de un minuto el mosquito se lo arrebató y le picó en el ojo”.

 

Tras la humillación, Domenech trata de recuperar su valor, pero es consciente del enemigo al que se enfrentan: “Cada vez que entramos nos pica. Es automático. Hemos mandado a mi hermana pequeña con los abuelos. Ahora en casa usamos todos pañales”.

Dentro de sus propias filas, Montserrat ha tenido que hacer frente a disidentes. “Mi marido es de Pro Vida y dice que no puede matar a alguien que lleve nuestra sangre”.

Sin embargo, no todo está perdido. “No podemos perder más terreno. Hemos creado una línea de defensa con plantas carnívoras en el pasillo. Estamos preparando un asalto definitivo con ayuda de una familia de salamandras”.

Desde el año 2004m el mosquito tigre ha extendido sus dominios por todo el litoral mediterráneo. Las comunidades más afectadas son Cataluña, Comunidad Valenciana, Murcia, Baleares, Andalucía y Aragón. En Galicia creen que es un ser mitológico como la Maruxaina o el Sacauntos.

Comentarios

comentarios