La revista National Geographic descubre en Finisterre la existencia de una pareja de hípsters “con altas posibilidades de reproducirse y formar una colonia”.

 

“Estamos ante un descubrimiento que podría modificar el hábitat de la región, hasta ahora poblado por principalmente por percebeiros”.

La pareja está formada por un macho llamado Noah de 52 kilos y una hembra de nombre Sunshine, de 42 kilos. Él lleva una barba de estilo rural y zapatos Oxford, mientras ella porta una falda estilo amish y cara de asco.

“El hecho de que siempre vayan montados en bicicletas vintage nos hace suponer que podrían haber llegado durante una peregrinación a Santiago de Compostela. Aunque también es posible que hayan llegado en un Volkswagen Thing abandonado en lo alto de un risco que hasta ahora no se había visto en la zona”.

Su presencia en Finisterre podría haber despertado la hostilidad de los lugareños porque los naturalistas han detectado el uso de cebos envenenados en unos cascos auriculares Old School y un Macbook pro.

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