Las mismas voces que consideran al calentamiento global como “un invento de reptilianos ecofascistas para frenar el progreso” se alzan ahora en contra del clítoris. “Ni clítoris ni punto G. Que cambien la G por F de fantasía”.

 

“Puedes probar que algo existe si lo encuentras pero, si no lo encuentras, ¿qué tenemos? Superchería”. Con este razonamiento, escépticos de todo el mundo cuestionan la existencia del órgano genital femenino. Entre las muchas personalidades que apoyan este cuestionamiento se encuentran ejecutivos de ExxonMobil, cofrades de la Nuestra Concha Coronada y políticos de relumbre como Mariano Rajoy.

 

Durante una conferencia el presidente se ha atrevido a dar su visión al respecto: “Puedo hablar de un primo mío, que es catedrático en ginecología de la Universidad de Astorga. Entonces, preguntado sobre este asunto dijo: Oiga, he traído aquí a diez de los más importantes ginecólogos del mundo y ninguno me ha garantizado que lo que les cuelga a las mujeres por la vagina, sea algo más que un pellejo de piel sin flujo sanguíneo. ¿Cómo alguien puede decir que a las mujeres les gusta que les chupen esa zona?”.

Mujer golpea un pene

A estas palabras ha respondido una militante de Femen con una amenaza “Empiezan negando el clítoris y terminan imponiendo la ablación como en la edad media. Os vamos a cortar la polla para hacernos un clafoutis de mango y dárselo a los cerdos”.

En esta escalada de violencia verbal el Papa Francisco ha intentado calmar los ánimos: “No pongan una interrogación donde Dios ha puesto su punto y final”.

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