Agentes de la Guardia Civil detienen en el Museo de Cera de Madrid a un perturbado mental por abusar sexualmente de la escultura del presidente.

 

Todo comenzó hace un par de semanas, cuando personal del Museo de Cera de Madrid detectó muescas y laceraciones en la boca y el ano de la figura de cera de Rajoy. Durante la visualización de las imágenes capturadas por las cámaras de seguridad, fueron testigos de una serie de vejaciones “escalofriantes y perturbadoras” cometidas por un mismo hombre.

Tras comunicar los hechos a la Benemérita, los agentes tendieron una trampa al perturbado. “Queríamos asegurarnos de que esta vez cayera, así que utilizamos la figura del presidente como señuelo. La vestimos con un encaje rojo floral y tirantes. También la perfumamos con Very Irrestible Eau, de Givenchy. Esperamos un par de horas y, entonces, apareció el trastornado”, relata el agente al frente de la investigación. “Sacó de su chaqueta un taladro manual de doble piñón e hizo una perforación. En cuanto se bajó la bragueta para proceder a la penetración, decidimos intervenir y lo arrestamos”.

Durante el interrogatorio, el detenido, natural de Madrid y con 45 años de edad,  ha confesado que Rajoy no ha sido la única víctima. “Todavía no hemos podido confirmar sus palabras, pero de ser ciertas, podría haber abusado también de otras figuras notables como las que representan a su majestad Felipe VI o el escritor Mario Vargas Llosa”.

Rotos por el dolor, los trabajadores del Museo viven los hechos con dramatismo. Especialmente María Antonia Gómez, octogenaria, autora de las figuras. “Para mí las imágenes de cera son como mis hijos. Aunque la gente diga que son amorfos… Yo no los veo así. ¿Qué madre no defiende a sus hijos cuando son víctimas de actos tan repugnantes? No hay derecho para lo que ha hecho. Espero que le hagan lo mismo en la cárcel.”

La fiscalía ha aceptado la solicitud de la defensa del detenido para que sea sometido a una evaluación psiquiátrica completa. Esta valoración determinará su estado mental para ser o no juzgado.

Comentarios

comentarios